Antes de brillar
Yo no siempre brillé. Durante mucho tiempo fui una estrella pequeñita, casi invisible, escondida entre millones. Nadie me volteaba a ver, y yo pensaba que así era mi historia: quedarme quieta, apagada, esperando.
Hasta que un día sentí algo moverse dentro de mí. No fue de golpe. Fue un poquito de luz, tan pequeño que casi no lo noté. Pero estaba ahí. Y contigo empieza igual: con una chispa que casi no se ve.
